
En El caballero oscuro, parte de la trilogía sobre Batman que dirigió Christopher Nolan, el personaje de Harvey Dent vaticina su destino con una frase: “O mueres como un héroe, o vives lo suficiente para verte convertido en un villano”. Las carreras actorales de Pierce Brosnan y Helen Mirren apuntan, precisamente, a una nueva era como villanos.
Si bien es cierto que Brosnan ha dado fe de su carisma en comedias románticas como Lecciones de seducción o la saga Mamma Mia!, también lo es el hecho de que los personajes que operan al margen le van como anillo al dedo. El extranjero, El largo viernes santo y El escritor son prueba de que, más allá de su legado como el quinto agente 007, es un actor que sabe moverse en las sombras de sus personajes.
La filmografía de Helen Mirren, entre tanto, es tan diversa como fascinante. Ha encarnado a reinas y jefas de Estado como Isabel II y Golda Meir en sus respectivas películas biográficas. Interpretó a la madre de Jason Statham en el universo de Rápidos y furiosos, y a la maligna diosa Hespera en ¡Shazam! La furia de los dioses, siendo ella el único atributo positivo del filme, detalla El Universal.
Pierce y Mirren unen fuerzas de nuevo para presentar la segunda temporada de Mobland -que en español lleva por nombre Tierra de mafia-, una serie que retrata la vida criminal de Reino Unido e Irlanda a través de la rivalidad entre dos familias.
Otra versión de la misma historia
Conrad (Brosnan) y Maeve (Mirren) Harrigan son los cabecillas de una familia criminal que entra en conflicto con los Stevensons, una familia que codicia el poder y el ascenso. En el medio se encuentra Harry Da Souza (Tom Hardy), un mediador al servicio de los Harrigan que deberá lidiar con la paranoia de los miembros de la familia, las rencillas familiares, las alianzas y las traiciones.
La relación entre la mafia y la familia es tan interesante que el cine negro —y ahora el streaming— no ha dejado de explorarla. En El Padrino, es el propio cuñado de Sonny Corleone quien facilita sus coordenadas y su posterior asesinato, y es el mismísimo Michael quien años después decide vengar la traición de su hermano Freddo. El mal humor de Tony Soprano probablemente se debía a que su propia madre intentó asesinarlo en una ocasión, y sus tíos entorpecían sus negocios constantemente.
De la misma manera que sus antecesores en otras series de corte criminal/mafioso, el matrimonio Harrigan debe esquivar las traiciones de la sangre en su segunda temporada, mientras intentan mantenerse juntos y al mando del imperio criminal que han tardado décadas —o capítulos, en este caso— en consolidar.
Una pareja ordinaria
La manera como Helen Mirren describe el matrimonio de Maeve y Conrad es tan humilde que parece surreal. Durante la conferencia internacional de prensa con motivo de la segunda temporada de Mobland, los actores definieron su matrimonio de ficción como “mundano y ordinario”, y explicaron a El Universal cómo han logrado que estos personajes se mantengan humanos e identificables en una segunda temporada que solo puede ser descrita como grandilocuente para evitar cualquier tipo de spoiler.
“Ciertamente en esta temporada todo está elevado. Nos estamos inclinando hacia lo gótico de la serie, y disfrutándolo, amándolo”, comenta Mirren. Y agrega: “Creo que lo grandioso de la relación entre Conrad y Maeve es que, sí, pueden salir y cometer caos, asesinato y caos. Pero cuando están en casa, son como una vieja pareja de casados”.
Para la actriz de La reina, esta yuxtaposición entre un matrimonio que se dedica al crimen organizado, que planea asesinatos pero que toma el desayuno en la cama los domingos y lava los platos después de la cena, es, precisamente, lo que ha permitido que el público reciba a estos personajes con agrado, y se interese en ellos de manera genuina.
Brosnan, en su intervención, reconoce la importancia del cocreador de Mobland, Jez Butterworth, y principal guionista de la serie. “Estas vidas como retorcidas son de personas que, en realidad, han estado unidas desde muy jóvenes, en los pantanos de Irlanda, las zonas peligrosas, en las calles de Dublín y siempre transitando juntos esa historia que Irlanda ha vivido”, comenta el otrora James Bond. Para él, el matrimonio Harrigan se mantiene unido no solo porque les une un sacramento, sino porque tuvo que sobrevivir al horror, y la única manera de hacerlo era manteniéndose unidos. Los Harrigan no se aman, se tienen el uno al otro.
En su intervención, los actores también destacaron la ciudad de Londres como “un personaje más” en un drama familiar que, a ratos, también se convierte en un retrato fiel de la realidad. “Londres es una ciudad inundada de dinero, criminalidad y criptomonedas. Hay muchas cosas pasando», comenta Mirren con picardía, para luego expresar su amor a la capital británica.

Las primeras reseñas
Era de esperarse, después de su primera temporada, que Mobland se propusiera sorprender a su público hasta el punto del shock. Muchos críticos, no obstante, señalan esta ruta como un mecanismo fabricado únicamente para el espectáculo, y que poco ayuda al desarrollo sustancial de la serie o de sus personajes.
El lanzamiento de la segunda temporada de Mobland fue noticia no solo por sus nuevos registros de violencia desmedida, sino por el rumor de que Tom Hardy se enemistó con todo el elenco, y que su conducta en el set era menos que amigable. Él lo ha desmentido categóricamente en distintas entrevistas, como era predecible y como debía ser, sosteniendo incluso que mantiene una relación especial con Mirren, a la que considera “su amiga”. Ni Mirren ni Brosnan se han pronunciado al respecto, algo muy Harrigan de su parte.
Por: Agencias / Foto: Cortesía

