
Venezuela no aparece en el nuevo Monitor Estratégico de Defensa de Países Bajos, a pesar de que los propios servicios de inteligencia neerlandeses han advirtieron sobre las posibles repercusiones que la situación política y militar venezolana podría tener para Curazao, Aruba y el resto del Caribe Neerlandés.
El documento, elaborado por el Instituto Clingendael, fue remitido el pasado 1 de septiembre a los parlamentos de Países Bajos, Curazao, Aruba y Sint Maarten. Su objetivo es analizar las tendencias internacionales y amenazas que podrían determinar la política de defensa neerlandesa hasta 2031.
Sin embargo, Venezuela no es mencionada en el informe. La ausencia llama especialmente la atención debido a la cercanía geográfica de Venezuela con Curazao y Aruba y porque otros documentos oficiales neerlandeses sí consideran al país sudamericano como un factor relevante para la seguridad del Reino.
Inteligencia
En su informe anual correspondiente a 2025, el Servicio de Inteligencia y Seguridad Militar de Países Bajos (MIVD) señaló expresamente que los acontecimientos en Venezuela y el aumento de las tensiones entre Caracas y Washington generan preocupación “en y sobre la parte caribeña del Reino”.
El MIVD y el Servicio General de Inteligencia y Seguridad (AIVD) también realizan conjuntamente un seguimiento de los acontecimientos políticos y militares venezolanos y de sus posibles efectos sobre los territorios del Reino.
Para Curazao y Aruba, esta vigilancia tiene especial importancia. Ambas islas se encuentran a poca distancia de la costa venezolana y cualquier deterioro significativo de la situación política, económica o de seguridad podría generar consecuencias directas en el Caribe.
Migración y competencia entre potencias
Venezuela también ocupa un lugar en la Estrategia de Seguridad del Reino 2023-2029. Ese documento menciona específicamente los flujos migratorios procedentes de Venezuela hacia Curazao y Aruba, además de advertir sobre los intereses geopolíticos de Estados Unidos, Rusia y China en la región.
Según esa estrategia, la competencia entre estas potencias puede tener consecuencias para la parte caribeña y, por extensión, para todo el Reino de los Países Bajos.
El propio Ministerio de Defensa neerlandés reconoció este año la existencia de “inestabilidad en la región del Caribe”, entre los desafíos de seguridad que enfrenta Países Bajos.
Además, el buque de la Marina neerlandesa desplegado de manera permanente en el Caribe tiene entre sus tareas vigilar la situación de seguridad alrededor de Curazao, Aruba y Bonaire.
Otras regiones
A pesar de estas preocupaciones, el nuevo Monitor Estratégico concentra su atención principalmente en otras zonas del mundo.
Rusia y la seguridad europea ocupan un lugar destacado, junto con el Atlántico Norte, el Ártico, la periferia sur de Europa y la región del Indo-Pacífico.
El Caribe prácticamente desaparece del análisis sustantivo.
Curazao y Aruba aparecen principalmente en la documentación administrativa que acompaña el informe porque el documento fue enviado a sus respectivos parlamentos. Sint Maarten también recibió una copia, pero las circunstancias particulares de seguridad de los tres países autónomos caribeños no son analizadas individualmente.

