
Luego de conectar tres imparables por segunda jornada consecutiva el lunes, durante la victoria por 9-2 frente a los Nacionales de Washington en el Comerica Park, va quedando claro que Eduardo Valencia está superando con nota positiva su primer año en las Grandes Ligas con el uniforme de los Tigres de Detroit.
Ahora bien, tras debutar el pasado 9 de julio ante los Atléticos —encuentro en el que conectó el primer cuadrangular de su carrera—, el receptor carabobeño de 26 años ha logrado asentarse en el equipo grande desde que fue llamado por segunda vez, el pasado 27 de julio, y ha aportado un notable rendimiento a la ofensiva, detalla Líder.
En sus primeros 37 juegos, el careta batea para promedio de .354 (40 imparables en 113 turnos), con seis vuelacercas (la tercera mayor cantidad entre los novatos que han visto acción este año con la novena), 18 carreras empujadas, 20 anotadas, un porcentaje de embasado (OBP) de .381, un slugging de .628 y un OPS de 1.010 en 119 apariciones al plato.
Encendido en septiembre
Asimismo, hay que destacar que ha gozado de un pletórico mes de septiembre, en el que golpea para .444 gracias a 16 inatrapables en 36 turnos, con seis dobles, un remolque y un OPS de 1.098. Esta última cifra se posiciona como la tercera más alta entre los novatos con al menos 10 compromisos en este periodo, solo detrás del segunda base de los Guardianes de Cleveland, Travis Bazzana (1.101), y el receptor de los Reales de Kansas City, Carter Jensen (1.178).
Con altas y bajas detrás del plato
A la defensiva, el venezolano ha recibido oportunidades detrás del plato al disputar un total de 17 desafíos en la receptoría (16 como titular). Según el portal especializado Statcast, ostenta dos bloqueos por encima del promedio de los receptores en la liga y un framing de +2. Sin embargo, ha mostrado deficiencias a la hora de custodiar las almohadillas, al registrar -2 en corredores atrapados en intento de robo por encima del promedio.
Por: Agencias / Foto: Cortesía

