
La producción de crudo de los países del Golfo Pérsico miembros de la OPEP subió un 1,6 % en agosto respecto al pasado mes, pese al pronunciado descenso del bombeo en Irán (-16 %), gracias principalmente al fuerte aumento de las extracciones en Irak.
Según los datos publicados este jueves por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) Irak, que entre los ‘petroestados’ ribereños del Golfo había sido el que más producción perdió a raíz de la guerra de Irán desatada a fines de febrero, logró incrementar su bombeo en un 24,42 % intermensual.
También mejoró Kuwait (+2.66%), mientras que las extracciones de Arabia Saudí retrocedieron en un uno por ciento, según las estimaciones de fuentes independientes incluidas en el análisis mensual del mercado mundial de crudo.
En total, el bombeo conjunto de los socios de la OPEP -incluidos los Emiratos Árabes Unidos a pesar de que anunciaron su retirada de la organización en mayo- se situó en agosto en 24 millones de barriles diarios (mbd), un 1,46 % más que el mes anterior.
Con todo, ese volumen es un 15 % inferior al de enero, antes de la guerra iniciada por los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, que han provocado bloqueos en el estrecho de Ormuz, por donde se transportaba cerca del 20 % del petróleo que se consume en el planeta.
La caída en un 16 % de Irán, que en los dos meses anteriores había mantenido estable su producción, ha sido compensada por otros miembros del grupo en la región, especialmente Irak, que disparó de julio a agosto sus extracciones en un 24 %, y se colocó como segundo productor del grupo tras Arabia Saudí (sin contar ya a Emiratos).
En Venezuela, el único país latinoamericano de la OPEP, el bombeo se incrementó un 2 %, hasta los 1,145 millones de barriles de petróleo.
El aumento del bombeo de la OPEP compensa con creces la leve caída de la producción de los diez países no miembros del grupo pero asociados a él desde 2016 en la llamada OPEP+, y entre los que se cuentan Rusia, México, Kazajistán y Azerbaiyán.
Rusia, por ejemplo, vio caer su producción en 160.000 barriles diarios, y México en unos 1.000.
En total, los 21 países de la alianza OPEP+ extrajeron en agosto 38 mbd de crudo, que sumados a 8,7 mbd de otro tipo de hidrocarburos, suman el 44 % de la demanda mundial prevista por la OPEP para todo 2026: 105,84 millones de barriles diarios, según el informe de hoy, que incluye una mínima bajada respecto a su cálculo del mes pasado.
La OPEP+ anunció el pasado domingo que mantendrá sin cambios su oferta petrolera en octubre, tras meses de aumentos para revertir gradualmente, desde hace más de un año, dos recortes voluntarios del bombeo que aplicaron en 2023 para apuntalar los precios del crudo por un total de 3,85 mbd (2,2 mbd y 1,65 mbd), reseñó EFE.
Con todo, varios de los 21 miembros de la alianza OPEP+ (once de la OPEP más otras diez naciones petroleras), siguen afrontando problemas debido a las interrupciones del tráfico de buques petroleros por el estrecho de Ormuz y el mar Rojo, o por los ataques ucranianos a instalaciones petroleras rusas.
La creciente discrepancia entre las cuotas oficiales y el nivel real de las extracciones pesará en las difíciles negociación para fijar un nuevo reparto a partir de enero de 2027, lo que puede poner en riesgo la cohesión del grupo.
Tras la salida de los Emiratos Árabes Unidos de la OPEP en mayo pasado para ser libre de aumentar sus suministros, Irak reclama también una cuota mayor.
Además, la permanencia de Venezuela en la OPEP está en entredicho tras quedar bajo control de Estados Unidos gran parte de su producción petrolera.
Respecto a la demanda para 2026, entre los países OECD (que agrupa a los más industrializadas y ricas), sólo Estados Unidos aumentará su consumo (un 1,16%), mientras que en Europa y Asia la demanda bajará un 1,4 y un 2,8 % respectivamente).
China y la India serán, de nuevo, los países que más tiren del aumento del consumo de crudo, y su demanda conjunta será superior a la de Estados Unidos y se acercará a casi el doble del de la Unión Europea.
La demanda en los países OECD crecerá un 0,9 %, con subidas tanto en América, Europa y Asia-pacífico.
Por Agencia

