
La economía venezolana cerraría 2026 con un crecimiento real de 6,5 %, según el Informe de Coyuntura del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB, impulsada por el repunte petrolero y un contexto externo favorable.
El documento señala que “los precios petroleros se han incrementado como consecuencia del favorable contexto externo y el levantamiento parcial de las sanciones”, factores que han mejorado las expectativas de los agentes económicos.
El instituto atribuye la expansión prevista al aumento de la producción y exportación petrolera, a los precios internacionales altos y a las reformas legales parciales que han permitido cierta reactivación de la inversión privada.
No obstante, el informe advierte que las expectativas de crecimiento han sido corregidas a la baja.
El documento afirma que “varios factores han incidido en esta corrección de las expectativas: el choque negativo de los eventos sísmicos, la menor reacción de la inversión privada y la lenta y baja capacidad del gobierno para diseñar y gestionar una política eficaz de estabilización macroeconómica”.
Cuellos de botella
El informe destaca que “la inflación y la tasa de depreciación del tipo de cambio siguen siendo muy elevadas, aún en un contexto donde se ha reducido la presión fiscal sobre los agregados monetarios”.
El rebrote inflacionario de junio (13,8 %) y julio (19,9 %), junto con una variación interanual hasta agosto de 534,2, confirma que el anclaje de precios continúa fuera de alcance y refleja las limitaciones de la política económica para absorber choques y estabilizar expectativas.
El informe también señala que la dolarización de facto continúa profundizándose, alimentada por la presión sobre los agregados monetarios y la debilidad del bolívar como unidad de cuenta. Esta dinámica limita la capacidad de las políticas fiscal y monetaria para estabilizar precios y absorber perturbaciones externas.
Por: Agencia

