
El Comando Sur de Estados Unidos informó el martes (08.09.2026) que destruyó otra embarcación ecuatoriana en el Pacífico, el sexto en menos de dos semanas, por supuestamente operar como una estación de reabastecimiento de combustible de Los Choneros, grupo criminal del narcotráfico asociado al mexicano Cartel de Sinaloa.
Las fuerzas estadounidenses interceptaron el barco pesquero Don Rufo, capturaron a sus tripulantes y lo hundieron, según informó el Comando en su cuenta de la red social X, donde publicó el video de la operación.
«Los individuos retirados del buque han sido transferidos a las autoridades ecuatorianas«, añadió.
Esta es la sexta nave ecuatoriana que la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental bombardea y hunde desde el 28 de agosto, cuando el Comando Sur empezó a informar sobre operaciones en el mar contra el narcotráfico realizadas en coordinación con el gobierno del presidente Daniel Noboa.
Sin embargo, los tripulantes de las otras embarcaciones y sus familias negaron los supuestos vínculos con Los Choneros, grupo declarado como terrorista por Estados Unidos.
60 tripulantes liberados
El pasado sábado, un juez dejó en libertad a 28 tripulantes de dos embarcaciones, al no hallar indicios de delito. Otros 32 salieron en libertad condicional hoy, tras ser procesados por una presunta asociación ilícita, acusación que rechazaron sus abogados por falta de pruebas.
Las operaciones se dan en el marco de la visita que este miércoles realizará a Quito el secretario de Estado Marco Rubio, para abordar la cooperación en la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales como parte de una gira entre el 8 y el 10 de septiembre que incluye a Colombia y a Perú.
Además de estos seis casos, pescadores y sus familiares denuncian supuestos ataques a otras tres embarcaciones realizados en enero y marzo de este año cerca de las Islas Galápagos, incluido uno en el que desaparecieron ocho pescadores, pero que no han sido reconocidos por Estados Unidos ni por Ecuador.
De acuerdo con The Washington Post, esos tres ataques a pesqueros en aguas ecuatorianas fueron parte de una operación encubierta de la CIA, independiente de la campaña contra el narcotráfico que Estados Unidos libra desde septiembre del año pasado en el Caribe y el Pacífico.
Los ocho pescadores ecuatorianos que siguen desaparecidos salieron en enero a bordo de la embarcación Fiorella y organizaciones como Amnistía Internacional han pedido que se investigue la presunta participación de Estados Unidos en este caso.
Por: Agencia

