
Este miércoles 26 de agosto, a las 11:45 a.m., un sismo de magnitud 5.1, con epicentro en Los Santos (Santander), sacudió varias regiones de Colombia. De acuerdo con la información preliminar del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el evento tuvo una profundidad de 149 kilómetros y se registró, específicamente, a 6.82° (Latitud) y -73.11° (Longitud).
Varios usuarios en redes sociales han manifestado haberlo sentido en distintas zonas del país, principalmente en Santander, en lugares como Piedecuesta, Floridablanca y Bucaramanga. También llegó a sentirse en ciudades más lejanas del epicentro como Barranquilla, Medellín y Bogotá, señala la nota de El Espectador.
De acuerdo con la plataforma de sismo sentido del SGC, hasta ahora 722 personas de 130 centros poblados reportaron haber sentido este temblor. Hay registros, incluso, en Neiva, Cali y Popayán.
Ante el sismo, se realizaron varias evacuaciones, por ejemplo en Bogotá, donde las labores en el Congreso fueron interrumpidas y los funcionarios tuvieron que salir del Capitolio Nacional.
Por el momento, las autoridades se encuentran evaluando las afectaciones en las zonas donde más se sintió.
El sismo de este 26 de agosto se presentó apenas unas semanas después del terremoto de magnitud 7,4, con epicentro en San José del Palmar, en Chocó, que aún tiene conmocionado al país.
De acuerdo con el más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, el temblor del pasado 10 de agosto ha dejado, hasta ahora, 331 personas fallecidas, 4.449 heridas y 240 personas desaparecidas. Otros 364 ciudadanos han sido rescatados.
En total, el evento afectó a 16 departamentos, 494 municipios y más de 188.380 familias. Hay 186.233 viviendas averiadas y 33.299 destruidas.
Cabe recordar, no obstante, que el temblor de esta mañana no tiene relación alguna con el que ocurrió en Chocó hace unas semanas. Como hemos contado en este diario, no es posible predecir un sismo con antelación.
Aunque la ciencia ha avanzado en la comprensión del movimiento de las placas tectónicas y en la identificación de zonas de alto riesgo sísmico, no existe una herramienta capaz de anticipar con certeza el momento, el lugar exacto y la magnitud de un terremoto. Los procesos que desencadenan un sismo son complejos y dependen de múltiples factores que varían incluso dentro de una misma región geológica.
Por: Agencia

