
Marruecos volvió a exigir este miércoles a España la devolución de sus menores no acompañados que se encuentran en la ciudad autónoma de Ceuta y pidió a las autoridades superar los «obstáculos administrativos y judiciales» que impiden su regreso a sus familias «lo antes posible».
El Ministerio marroquí de Interior instó a España a «asumir sus responsabilidades» y apeló a que ambas partes «cumplan sus compromisos, en el marco de la responsabilidad compartida», en un comunicado emitido a raíz de las llamadas en redes sociales para cruzar de forma irregular a Ceuta el próximo 15 de agosto, reseñó EFE.
Ante estos llamamientos, el Gobierno marroquí dice haber «adoptado todas las medidas necesarias para hacer frente a cualquier intento de cruce ilegal e interceptar a todo aquel que intente participar en él», incluyendo a «los promotores de dichos llamamientos en las redes sociales».
Asimismo, confirma haber detenido a un grupo de personas sospechosas de «realizar actos de incitación» y afirma que se tomarán acciones legales contra aquellos que realicen actos contrarios a la ley.
El Ministerio subraya que el despliegue policial entorno a las dos ciudades autónomas españolas, situadas en el norte de África, no esta vinculado a «una fecha concreta» sino que forma parte de «un sistema de vigilancia continua, en particular en las zonas próximas a los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla».
Marruecos pide a sus ciudadanos que «muestren vigilancia y espíritu de responsabilidad» para no dejarse llevar por «convocatorias sospechosas y engañosas» que pueden acabar poniendo en «peligro la vida de las personas», advierte la nota.
Concluye afirmando que las autoridades marroquíes seguirán «manteniendo los más altos niveles de alerta, preparación y coordinación continua para hacer frente a los diversos riesgos».
El comunicado del Ministerio del Interior fue emitido en el contexto de la reciente crisis migratoria que alcanzó su auge el pasado 30 de julio, cuando miles de personas cruzaron de forma irregular la frontera con Ceuta desde Marruecos.
Este episodio fue marcado por una discrepancia en el balance de víctimas y entradas: mientras el Gobierno español cifró en más de 70.000 los accesos y en más de 80 los fallecidos, Marruecos rebajó las entradas a 40.000 y los muertos a 14.
Por Agencia

