
Una tarde de celebración y estreno se convirtió en luto la jornada del pasado jueves 6 de agosto, cuando una joven de 20 años identificada como Andrea Valentina Somoza Ruiz perdió la vida tras sufrir un trágico accidente de tránsito en la autopista Sorpresa-Muelles, específicamente a la altura de la parte alta del puente del Distribuidor La Belisa en Puerto Cabello.
El siniestro vial se registró alrededor de las 6:00 p.m., cuando la víctima se desplazaba por el carril en sentido Sorpresa a bordo de una motocicleta marca Bera, modelo Milán, de color blanco y sin placas, un vehículo que presuntamente había recibido apenas unas horas antes.
Según las primeras informaciones del caso, la tragedia ocurrió cuando la motocicleta fue impactada violentamente por un automóvil marca Fiat, modelo Siena Fire, de color blanco y placas DI718T, el cual era conducido por Edgar Leonardo Ochoa Calderón, de 54 años. El fuerte choque provocó que la joven cayera pesadamente sobre el asfalto, sufriendo lesiones fatales que le causaron la muerte de forma inmediata en el sitio del suceso.
Tras el impacto, transeúntes y usuarios de la transitada vía se acercaron rápidamente para intentar brindarle los primeros auxilios; sin embargo, los esfuerzos fueron en vano, ya que la muchacha no presentaba signos vitales.
Minutos más tarde, al lugar acudieron numerosas comisiones de rescate y seguridad, incluyendo a los Bomberos Municipales, equipos de 0800Bigote, la División de Vigilancia y Tránsito Terrestre, la Policía Nacional Bolivariana, la Guardia Nacional Bolivariana, la Policía Municipal y efectivos de la Policía de Carabobo para asegurar la zona y realizar el levantamiento.
Trascendió de manera extraoficial que la fallecida era oriunda de Maracay, en el estado Aragua, y laboraba formalmente con una agencia aduanal situada en la zona portuaria de Puerto Cabello.
Horas antes del trágico suceso, la propia joven había compartido en sus redes sociales una fotografía sonriente junto a la motocicleta recién adquirida, acompañada del mensaje: «Y como el tiempo de Dios es prefecto ahora te tengo conmigo«. Este lamentable hecho enluta una vez más a una familia venezolana y engrosa las estadísticas de motorizados fallecidos en accidentes viales registrados en el litoral carabobeño.
Por: Agencia

