
Con un tono sereno, pero certero en sus propuestas, Manuel Rosales Guerrero mantiene su labor política activa al margen de los reflectores mediáticos. Sus declaraciones reflejan un conocimiento detallado de la realidad cotidiana del venezolano y, en especial, del habitante del estado Zulia —entidad que ha gobernado en tres ocasiones y a la que considera un motor indispensable para el desarrollo de Venezuela.
En conversación exclusiva con Foco Informativo, Rosales evaluó lo que fue el último semestre y lo que queda de este año en lo referente a la situación política nacional, que hoy está a poco de marcar un nuevo capítulo con la instalación de una mesa de diálogo entre el chavismo y la oposición, conversaciones que serán supervisadas por el gobierno de los Estados Unidos tras los hechos del pasado 3 de enero que culminaron con la extracción del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores.
El político zuliano describió el ambiente político en Venezuela como “complicado” y más tras el doble sismo del pasado 24 de junio, pues la gente tuvo muchas expectativas tras los hechos de enero porque pensó, siempre de buena fe, que por algún evento de magia todo iba a cambiar, algo que, según dijo, era imposible sin un proceso que marque las pautas de lo que el país requiere. “De esta manera, para mí lo más importante, lo que debe ser prioridad dentro de la estrategia marcada por Donald Trump y Marcos Rubio, tiene que ser el tema económico, cómo está prevista la estabilización social y, por supuesto, de allí a las elecciones. Hoy cómo sufre el ciudadano común con un salario que no alcanza para nada, con la tenaza esa que cada día se abre más entre el dólar paralelo y el bolívar”.
Negociaciones con nivel de certeza
Sobre el tema de las negociaciones entre el chavismo y la oposición, el exgobernador del estado Zulia destacó que por primera vez los venezolanos “tenemos la oportunidad y la certeza real de que habrá un cambio político, económico y social” por la actuación de Donald Trump, que, como recalcó, pasa por un proceso, algo que siempre fue su prédica y la del partido Un Nuevo Tiempo (UNT).
Sobre el papel de la tolda azul, presidida por el propio Rosales, dentro de este nuevo proceso de diálogo, tutelado por Estados Unidos, será de ayuda para que avance. “Ya lo hemos dicho, desde enero lo venimos diciendo: ese plan trazado por Estados Unidos tiene todo nuestro apoyo, la propuesta de negociación planteada por esta comisión que preside Dinorah Figuera (junto a Jorge Rodríguez), y de allí en adelante, participar en todo lo que podamos participar”.

En cuanto a los obstáculos que coloquen personeros del alto gobierno oficialista para llegar a un acuerdo dentro del diálogo, Rosales subrayó que no es que ellos lo quieran, simplemente están obligados a hacerlo. “Están obligados por Estados Unidos, que tiene el control del país. Son realidades que no podemos ocultar y que por eso tenemos la certeza de que vamos a llegar a una negociación buena para el régimen que se va, que ya la gente no lo soporta, la gente está obstinada de estos 27 años de atropellos, de abuso, de hambre, de miseria, de destrucción, de cárcel, de muerte, de persecución, de exilio; la gente aborrece todo lo que se parezca a eso”.
Recordó la disposición de UNT de relanzar la Unidad como movimiento que agrupaba diversos factores de oposición, los cuales lograron el resultado del pasado 28 de julio de 2024 con Edmundo González Urrutia a la cabeza, y que llegó a congregar, entre otras figuras, a María Corina Machado, que son importantes para el proceso político que ocurre en el país.
El presidente de UNT destacó que la política nacional reclama “sentido de grandeza”, por lo que jugar a la división o al desorden sería “muy mediocre” porque el país exige salir de la actual situación.
Al ser cuestionado sobre si mantenía contactos con María Corina, aseguró que ella tiene tiempo fuera del país, pero igual lleva su política y su estrategia; sin embargo, dijo que conoce de sus movimientos por lo que dicen los medios de comunicación.

Eminentemente, las conversaciones entre la comisión delegada (AN 2015) y la Asamblea Nacional 2025, encabezadas por Dinorah Figuera y Jorge Rodríguez, terminarán con la conclusión de unas elecciones que por ahora se presume sean presidenciales, aunque nadie dice si estas también serán legislativas, regionales o municipales o todas a la vez. Según la apreciación de Rosales, es algo que solo determinarán el tiempo y las circunstancias.
Al preguntársele sobre si sería candidato a algún cargo de elección popular, simplemente dijo: “Yo siempre estoy dispuesto a participar y a ser un dirigente activo, proactivo, en todo este proceso que vive Venezuela. Ningún político, en esta circunstancia o situación, puede achinchorrarse o puede desprenderse de su condición política, porque Venezuela lo reclama”.
El estado de la nación y la región
Para el dirigente opositor, la reconstrucción tras los sismos del 24 de junio y la restauración del país son dos cosas que no anulan una de la otra. Ambas situaciones pueden ocurrir sin que alguna afecte a otra. “Hay aportes adicionales. Habrá un aporte a fondo perdido, de Estados Unidos, de muchos países. Así como organismos multilaterales. Hay la intención de apoyar para la recuperación del estado La Guaira (anteriormente conocido como Vargas) y de lo que significó ese doble terremoto”.
Lo que sí tiene claro Rosales es que la recuperación de Venezuela no se puede paralizar; al contrario, tienen que avanzar en lo político, en lo económico y en lo social. “Tiene que ser un cambio que de verdad pinte la esperanza y los sueños de la gente”.

Ahora, en el caso del estado Zulia, el exgobernador aseguró que lo único que cambió fueron los avisos, pues la región está deteriorada; además, aprovechó la entrevista para preguntar: “¿Por qué nos tiene en este sufrimiento, en este crematorio? ¿Qué estamos pagando los zulianos que no solucionan el tema eléctrico? Sabemos que la solución definitiva no es fácil. Se necesitan recursos, pero acabar con la distribución de carga o el racionamiento y los bajones es fácil, haciendo unas inversiones en las termoeléctricas como nosotros lo hicimos”.
Explicó que en Termozulia, Ramón Laguna y Rafael Urdaneta tienen capacidad para generar electricidad para todo el zuliano. En este momento apenas generan entre el 20 y el 30 % de su capacidad. Si eso aumenta un 5 %, un poco más, se soluciona el problema del racionamiento y el problema de los bajones. “¿Por qué no lo hacen? Eso no es una inversión gigantesca, es moderada. Es algo que se le tiene que reclamar al centralismo. Yo le reclamé a Maduro y él ordenó hacer inversiones en las termoeléctricas. Solucionamos el problema. ¿Y qué está pasando? Bueno, ahí hay máquinas de doble generación que están paradas por falta de mantenimiento. Y otras que no las han instalado. ¿Por qué no las han instalado? No sé. ¿Por qué no dieron mantenimiento? Tampoco sé”.
A pesar de las circunstancias que vive el país y la realidad que vive el estado Zulia, el exmandatario regional aseguró ser un optimista.
“Ahora, además de optimista, tengo la certeza de que por primera vez tenemos la posibilidad de un cambio en Venezuela. que no podemos menospreciar y que tenemos que tratar de apoyar para que se cumpla”.
Por: José Manuel Sánchez y Lizaura Noriega

