sábado, junio 20

Dinorah Figuera reconoce «diferencias» con María Corina Machado

La exdiputada Dinorah Figuera reconoció haber tenido «diferencias» con la líder de la oposición mayoritaria en Venezuela y premio nobel de la paz, María Corina Machado, a raíz de su regreso al país para abordar una agenda de trabajo con el Gobierno encargado de Delcy Rodríguez y luego de atender una invitación de Estados Unidos.

«Tuve una conversación y, por supuesto, tiene una visión diferente a la mía. María Corina es la líder, pero aquí estamos hablando de institucionalidad y yo soy presidente de la Asamblea Nacional (AN)», dijo en una entrevista con el periodista Luis Olavarrieta difundida este viernes.

Figuera regresó a Venezuela el jueves luego de ocho años de exilio y defiende que la AN elegida en 2015 —entonces de mayoría opositora— es la «última institución que ha ganado electoralmente de manera legítima», a pesar de que se convocaron nuevas elecciones en 2020 y actualmente hay un Parlamento, de mayoría chavista, que sesiona y ha aprobado leyes.

La exdiputada, quien defiende que es la «presidenta» de la AN elegida en 2015, asegura que regresó a su país para desarrollar un «plan estratégico para la democracia» junto al presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, y con el acompañamiento del encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett.

En este contexto, aseguró que ella no es parte de los llamados «alacranes», en referencia a los políticos que se presentan como opositores, pero que no son apoyados por el mayor bloque antichavista, que los señala de colaboracionistas del Gobierno.

«A mí no me van a tildar de alacrán, de que soy una traidora. Soy una mujer consecuente con mi causa», afirmó la exdiputada en la entrevista, disponible en el canal de YouTube de Olavarrieta.

Entre los objetivos del plan a desarrollar, dijo, está conseguir la conformación de un Consejo Nacional Electoral «vigoroso, creíble y transparente».

La propuesta de trabajo también incluye prioridades como la reconstrucción de las instituciones democráticas, el restablecimiento de garantías para la participación política y la protección de las libertades civiles necesarias para un debate político abierto, según comunicó el Departamento de Estado el jueves.

Por: EFE