viernes, junio 12

De la Espriella y Cepeda, inmersos en una guerra de acusaciones que crece a diario

La campaña para la segunda vuelta presidencial colombiana entró en su recta final a nueve días de las elecciones con los dos candidatos, el izquierdista Iván Cepeda y el ultraderechista Abelardo de la Espriella, inmersos en una guerra de acusaciones que prometen extender a los tribunales.

Las acusaciones van y vienen sobre presuntas irregularidades electorales, financiación política y eventuales riesgos para la transparencia del proceso electoral.

Esta semana el tono escaló y Cepeda anunció que denunciará penalmente a De la Espriella, su contrincante en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el próximo 21 de junio, por los delitos de «concierto para delinquir agravado, financiación del terrorismo y enriquecimiento ilícito» y lo vinculó a grupos paramilitares.

«En este momento precisamente estamos presentando denuncia penal contra el abogado De la Espriella ante la Fiscalía General de la Nación y la Corte Penal Internacional por haber presuntamente cometido e incurrido en una serie de delitos», expresó Cepeda el jueves en una rueda de prensa en Bogotá.

Cepeda señaló que hace la denuncia por «delitos de lesa humanidad cometidos por estructuras paramilitares relacionadas con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)», desmovilizadas en 2006.

De la Espriella, por su parte, hizo el lunes una denuncia sobre una presunta red de compra de votos para favorecer a su rival, tras lo cual varios de los congresistas señalados rechazaron las acusaciones y las calificaron de falsas e irresponsables.

«Hace unos días, sin aspavientos, denuncié la NARCO POLÍTICA ante el Gobierno de los Estados Unidos: la alianza de Cepeda con los criminales que le pusieron votaciones atípicas en Cauca, Chocó y Nariño», añadió el aspirante ultraderechista.

«Se llama desespero»

El jefe de debate de la campaña de De la Espriella, el exsenador Mauricio Gómez Amín, aseguró a EFE que las denuncias de Cepeda son producto del «desespero».

«Se llama desespero, se llama no tener los números claros por parte de Iván Cepeda y su campaña. Ya no saben qué más hacer, ya no saben qué más inventar», expresó.

En ese sentido, el jefe de debate comentó hechos como la prohibición que hizo un juez a De la Espriella de usar símbolos patrios como la bandera tricolor, el escudo nacional e imágenes alusivas a instituciones militares y policiales, revocada este viernes por la Corte Suprema de Justicia.

«Nos quitaron la posibilidad en algún momento —porque ya nos la retornaron a través de una tutela (recurso de amparo)— de portar la camiseta de la selección colombiana. Nos quitaron también la posibilidad en algún momento de izar nuestra bandera con orgullo, pero nos quitaron la simbología de nuestra campaña», resaltó.

Nuevos apoyos

Por otra parte, el Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS) se adhirió a la campaña de Cepeda a nueve días de la segunda vuelta presidencial.

La campaña del senador aseguró este viernes que la coalición Alianza por la Vida continúa «consolidando un amplio bloque de unidad de quienes creen en la justicia social, los derechos humanos, la defensa de la democracia, la verdad y la construcción de la paz».

El candidato sostuvo al recibir la adhesión del MAIS que es hora de pensar por encima de las diferencias políticas, para buscar las coincidencias en las transformaciones sociales, la equidad social y superar la corrupción.

Por: EFE