
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció este jueves 4 de junio la última “lista ilegítima de sanciones” en la que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a dirigentes, organizaciones y empresas cubanas.
Díaz-Canel también calificó de “amenazadoras” las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Cuba, reseñó EFE.
“El presidente de EEUU hace nuevas declaraciones amenazadoras contra Cuba; y el Departamento del Tesoro incorporó nuevos nombres de dirigentes, organizaciones y empresas cubanas a una lista ilegítima de sanciones”, escribió el mandatario cubano en las redes sociales.
Asimismo afirmó que las sanciones de Washington a la isla “están dirigidas a reforzar las medidas de bloqueo y el escenario de conflicto entre Cuba y Estados Unidos”, reseñó EFE.
“Esta ceguera política se añade a las medidas coercitivas aplicadas en las últimas semanas contra nuestro país, diseñadas para dañar al pueblo cubano”, añadió.
También aseguró que “la agresividad y perversión del gobierno yanqui”, en referencia a Washington, chocarán con la decisión de Cuba “de enfrentar los peores escenarios y resistir la arremetida imperial”.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso este jueves sanciones financieras a Díaz-Canel, a su mujer, Lis Cuesta, a su hijastro, Manuel Anido Cuesta, al coronel Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro, y al hijo de este último, Raúl Alejandro Castro Calis.
La Administración de Trump también sancionó al Ministerio de las Fuerzas Armadas de Cuba y a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), una red de asociaciones de barrio creada para articular el apoyo popular a la revolución comunista.
El listado de entidades sancionadas se completa con el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, la empresa minera La Victoria -dedicada a la extracción de metales no ferrosos- y la agencia de viajes Amistur.
Las sanciones implican la prohibición de realizar transacciones financieras y comerciales con las personas y entidades designadas, cuyos activos bajo jurisdicción estadounidense quedan bloqueados.
Esta ronda de sanciones forma parte de la estrategia de presión que el Gobierno de Trump ejerce sobre Cuba para forzar cambios económicos y políticos en la isla.
Desde la extracción de Nicolás Maduro en enero, durante un operativo militar estadounidense en Venezuela, Trump impuesó un bloqueo petrolero a Cuba, que agravó la crisis económica, y amenazó en varias ocasiones con “tomar el control” de la isla.
El Departamento de Justicia presentó además el mes pasado una acusación contra Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo, en 1996, de dos avionetas de una organización del exilio cubano que causó la muerte de cuatro personas.
En este contexto, Washington y La Habana mantuvieron negociaciones discretas en las que Raúl Guillermo Rodríguez Castro, uno de los nietos de Raúl Castro, conocido como el Cangrejo, habría ejercido como uno de los interlocutores cubanos.
El Gobierno de Cuba insiste en que cualquier cambio en el país debe ser decidido por el pueblo cubano y denuncia que Estados Unidos prepara una agresión militar contra la isla.
Por Agencia

