
Los precios del petróleo cayeron con fuerza este lunes en la apertura del mercado asiático, impulsados por la expectativa de que Estados Unidos e Irán puedan avanzar hacia un acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio, aunque el optimismo de los inversionistas se mantuvo contenido luego de que Donald Trump moderara la idea de una negociación inminente.
Hoy, el Brent registró una caída cercana al 6%, hasta 97,73 dólares por barril, mientras que el WTI estadounidense retrocede 4,72%, hasta 92,04 dólares.
El movimiento del crudo reflejó una reacción inmediata del mercado a las señales de acercamiento entre Washington y Teherán. En los mercados energéticos, una posible reducción de las tensiones en Oriente Medio suele aliviar los temores sobre interrupciones en el suministro, especialmente cuando el conflicto involucra zonas estratégicas para el comercio y la navegación.
La caída cercana al 5% en las dos principales referencias internacionales mostró que los operadores incorporaron rápidamente la posibilidad de una salida negociada. El Brent, referencia clave para buena parte del comercio mundial de petróleo, se ubicaba por debajo de los 100 dólares, mientras que el WTI, referencia del mercado estadounidense, también cedía terreno con fuerza.
Sin embargo, el mercado avanza entre la esperanza de un acuerdo y la cautela frente a los tiempos reales de la negociación. La información disponible apunta a una convergencia de puntos de vista entre Estados Unidos e Irán, pero no a un cierre inmediato de las diferencias.Referencia geográfica.
Los analistas de Monex advirtieron que, pese a esas señales de acercamiento, “persisten divergencias en cuestiones clave y ninguna de las dos partes parece tener prisa por alcanzar un acuerdo definitivo, el cual podría requerir aún varios días”. Esa lectura ayudó a contener una reacción más amplia en los activos financieros.
Trump modera las expectativas sobre el fin de la guerra en Oriente Medio
El tono prudente del mercado también estuvo marcado por los mensajes de Donald Trump. El domingo, el mandatario aseguró en redes sociales que había dado “instrucciones” a sus representantes “para que no se precipiten (…) porque el tiempo” estaba de su lado.
Esa declaración enfrió la percepción de que un acuerdo pudiera estar cerca. Para los inversionistas, una negociación prolongada mantiene abiertas las dudas sobre la estabilidad regional, los controles a la navegación y las posibles restricciones al flujo comercial.
El conflicto comenzó después de que Estados Unidos e Israel atacaran a Irán el 28 de febrero. La república islámica respondió con ataques de misiles y drones en toda la región, lo que elevó la tensión geopolítica y puso presión sobre los mercados globales.
Desde el 8 de abril, Estados Unidos e Irán han respetado un alto el fuego mientras los mediadores impulsan una salida negociada. No obstante, el escenario continúa siendo frágil. Teherán ha impuesto controles a la navegación en el Golfo y Washington ha bloqueado los puertos de Irán, dos medidas que mantienen la atención de los operadores sobre el suministro y la logística del petróleo.
En ese contexto, la caída del crudo no necesariamente implica que el riesgo haya desaparecido. Más bien muestra que los precios reaccionaron a una posibilidad: la de que una negociación reduzca la presión sobre una región clave para los mercados energéticos.
Por: Agencia

