
La reinauguración de la plaza dedicada a María Calcaño, en la parroquia Raúl Leoni de Maracaibo, no sólo rescata un espacio público: también reivindica la memoria cultural de la ciudad.
Nacida en 1906, Calcaño rompió con los moldes conservadores de su época y se convirtió en una de las voces más atrevidas de la poesía venezolana. Aunque su obra publicada es breve, la intensidad de su lírica, los modos de expresión libres y un erotismo incómodo para la moral de su época la distinguen como la primera poeta venezolana de la modernidad.
Sobre este reconocimiento, el escritor e investigador Cósimo Mandrillo, destacó el valor simbólico de la iniciativa impulsada por la gestión del alcalde Bolivariano Giancarlo Di Martino. “Uno de los trabajos más interesantes que hice a lo largo de mi carrera fue redescubrir la obra poética de María Calcaño. Ver este reconocimiento a un personaje tan importante para la zulianidad es realmente reconfortante”, afirmó.
A su juicio, estas acciones apuntan al fortalecimiento de la identidad. “Creo que este tipo de acciones de gobierno tienden a aportar elementos culturales para que esa identidad se fortalezca a través del tiempo, sobre todo en el Zulia, donde el asunto de la identidad es siempre un concepto que está presente, pero esa identidad se tiene que encarnar en ciertos personajes que le han legado un bagaje cultural e histórico a la ciudad. Me congratula mucho esta acción del alcalde Giancarlo Di Martino y ojalá que muchas cosas más se repitan con otros escritores y con otros artistas”, explicó.

La producción literaria de María Calcaño fue difundida tardíamente debido a la censura de su época, sus poemarios más reconocidos son: Alas fatales (1935), Canciones que oyeron mis últimas muñecas (1956) y el poemario póstumo Entre la luna y los hombres (1961).
“Era una poetisa que estaba escondida, desconocida hasta hace unos 20 o 30 años Así que su obra y su vida hayan trascendido hasta el punto de que la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo se encargue de bautizar una plaza con su nombre es un tributo meritorio y como escritores, como investigadores, como intelectuales, nos satisface que es estemos en el camino correcto que hay que recorrer”, apuntó.
El escritor exhortó a seguir reconociendo el legado cultural de otros creadores. “Hay muchos escritores y artistas cuya obra no se ha reconocido lo suficiente y lo importante es que el arte, la escritura, la literatura fuerzan una cosa que para los zulianos es muy importante, que es la identidad”.
Finalmente, enfatizó el papel de figuras como Calcaño en la construcción del imaginario cultural de la región: “Nosotros tenemos un discurso permanente sobre la identidad literaria, la identidad zuliana, pero esa identidad tiene que apoyarse sobre valores culturales, sobre arquetipos, sobre personajes importantes y María Calcaño es uno de ellos, sin duda”.
Por. Nota de prensa

