viernes, mayo 1

El Vaticano urge al desarme nuclear y advierte del riesgo de una seguridad basada en el miedo

La Misión Permanente de Observación de la Santa Sede ante las Naciones Unidas ha realizado un llamamiento a la comunidad internacional para impedir “que el miedo se convierta en el fundamento de la seguridad”.

Así lo afirmó el Vaticano en una declaración leída durante la undécima Conferencia de Revisión de las Partes del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, celebrada en Nueva York el pasado 29 de abril, indica la nota de ACI Prensa.

En su intervención, advirtió sobre el preocupante contexto de la guerra nuclear, que no sólo contempla el uso de armas, “sino también la idea de considerar su ensayo, acompañada de amenazas explícitas e implícitas”.

Los recientes ataques a instalaciones nucleares —precisó la Santa Sede— han puesto aún más de manifiesto la erosión de normas que durante mucho tiempo se han considerado esenciales para la seguridad internacional”.

La urgencia del desarme nuclear

En este contexto, exhortó a que se avance hacia el desarme nuclear. Una obligación que, a su juicio, “ha adquirido un nuevo sentido de urgencia”.

La modernización de los arsenales nucleares y la dependencia de la disuasión en las doctrinas de seguridad corren el riesgo de consolidar un paradigma que ya es estratégicamente y moralmente cuestionable”, advirtió.

En concreto, el Vaticano expresó su preocupación por el panorama tecnológico en constante evolución, incluida la inteligencia artificial, que a su parecer amenaza “las condiciones necesarias para un juicio humano claro y responsable”.

Las decisiones de tal gravedad deben estar firmemente arraigadas en la responsabilidad humana; de lo contrario, la inestabilidad y las preocupaciones éticas se agravarán”, advirtió.

El progreso científico al servicio de la vida

Asimismo, defendió que la no proliferación de las armas nucleares requiere “esfuerzos sostenidos para abordar las causas profundas de la inseguridad mediante el diálogo y un compromiso responsable”.

Remarcó además que las tecnologías nucleares, también de manera responsable, “pueden contribuir significativamente al bienestar humano”, demostrando cómo el progreso científico “puede ponerse al servicio de la vida y de la dignidad humana”.

La protección de las instalaciones nucleares, especialmente en situaciones de conflicto armado, “es una preocupación urgente para la comunidad internacional”, subrayó.

El momento actual plantea sin duda serios desafíos. Sin embargo, esto no exime a la comunidad internacional de su responsabilidad ni extingue la esperanza. Si se permite que el miedo sea la base de la seguridad, podría convertirse en una característica permanente de las relaciones internacionales”, advirtió.

A modo de conclusión, recordó la invitación del Papa León XIV a la necesidad de trabajar por una paz “desarmada y desarmante”. Una paz —agregó la Santa Sede—, que “no se basa en el equilibrio de miedo mutuos”, sino que “se construye sobre la confianza, el diálogo y el reconocimiento de nuestra humanidad compartida”.

Por: Agencia