
Más de mil niños se sumaron a la fiesta de recibimiento de la Copa del Clásico Mundial de Béisbol los cuales se dieron cita en el campo del estadio Luis Aparicio El Grande de Maracaibo donde junto al gobernador Luis Caldera y Aracelis León, presidenta de la Federación Venezolana de Béisbol (Fevebeisbol), compartieron el pletórico momento de estar junto al galardón.
Los niños, pertenecientes a equipos de Pequeñas Ligas, Criollitos y del béisbol federado, tomaron el diamante para tener ese contacto directo y contagiarse de la emoción que es tener la Copa, como lo hicieron los beisbolistas que alcanzaron la gloria el pasado 17 de marzo en el estadio loanDepot Park de la ciudad de Miami.
Ataviados con su indumentaria de juego, los pequeños gritaron de emoción cuando la Copa hizo entrada al terreno desde el dugout de las Águilas del Zulia después que el Gobernador comenzó el recorrido de la mano de la primera dama, Roselyn López de Caldera, mientras resonaron sobre el estadio estruendosos fuegos artificiales.

El mandatario regional en medio del jolgorio por este momento histórico anunció la pronta dotación de kits especiales para las 15 ligas de béisbol en la región, con la cual se pueda mantener el desarrollo de los peloteros.
Antes había manifestado que desde este sagrado campo, que nos llena de alegría con las Águilas del Zulia, recibimos con alegría y esperanza a la Venezuela triunfadora, a la Venezuela campeona, que es también del Zulia porque tiene dos grandes estrellas en esa victoria».

Resaltó el recibimiento dado por los peloteritos a la Copa en el estadio Luis Aparicio.

Antes de llegar al estadio, la Copa fue exhibida en una caravana que recorrió parte de la ciudad y que tuvo su inicio desde la cabecera del puente sobre el Lago de Maracaibo en el municipio Santa Rita.
Alegría está intacta
León, quien se encontraba en el estadio a la espera del trofeo, expuso que era un privilegio estar en la entidad y observar la alegría de los niños al recibir la segunda Copa del Mundo obtenida por Venezuela, algo que nos ha dejado todo el equipo de jugadores, el staff encabezado por el mánager Omar López y todo el grupo de trabajo de la Federación, «quienes nos han brindado esta bendición para todos los venezolanos«.
Dijo que esta celebración no culmina con el recorrido, el cual continúa hacia San Cristóbal, luego Mérida y termina en Trujillo, sino que es una fiesta que durara por años, pero eso implica nuevos retos como es la preparación del equipo para el ciclo olímpico que primeramente implica seleccionar el staff, y planificar llegar de la mejor manera a los Juegos de Los Ángeles 2028.

Recordó que el ánimo en todos los estados ha sido increíble y lo celebran como «si el triunfo hubiese sido ayer. Salen a las calles a querer ver la Copa del mundo, tomarle fotos y poder ellos estar junto a ella. Sigue la fiesta en todo el país».
Expuso que esta es una primera fase de la gira porque esta segura que la copa será exhibida en muchos más eventos del país como nacionales, en la Liga Mayor, en la liga Profesional, y en el recibimiento que se prepara para los jugadores en el mes de noviembre con el mánager Omar López a la cabeza ya hacer una celebración oficial.
Fuerza para escalar en el ranking nacional
Liliana Fuenmayor, presidenta de la Asociación de Beisbol del Zulia, expuso que «para nosotros es un orgullo, una meta que se trazó la presidenta al asumir la Federación, fuimos testigos y se cumplió esa meta«.

Estamos contentos por los representantes del Zulia que conquistaron la Copa como Jackson Chourio y Wilyer Abreu y así como, en el staff se encontraban Gerardo Parra y Rouglas Odor, que se convierten en deportistas a seguir y emular sus hazañas.

Asimismo, expuso que Zulia este año se ha colocado la meta de ascender en el ranking nacional (actualmente en el 11° lugar) dado el ímpetu que inyecta este campeonato en todos los niños y jóvenes, y sobre todo los padres quienes se entregan con amor cuando sus hijos defienden sus equipos y las novenas que representan la entidad. «Estamos seguros que lo vamos a lograr«, dijo para culminar su exposición.
Por: Edgar Bolívar / Fotos: Herminio Bejarano

