miércoles, marzo 25

La facturación electrónica se consolida como estándar operativo en el sector privado

La digitalización fiscal avanza con paso firme en Venezuela. Tras la entrada en vigencia de las providencias 121 y 102 —que regulan los sistemas administrativos y la facturación electrónica— el sector privado comienza a converger hacia un nuevo estándar operativo.

Según la Cámara Venezolana de Empresas de Tecnologías de la Información (Cavedatos), cerca del 60 % de las compañías ya migraron a plataformas homologadas, un cambio significativo en un entorno empresarial marcado por restricciones de inversión y heterogeneidad tecnológica, indica la nota de Fedecámaras Radio.

El plazo de adecuación culminó en marzo de 2025, y desde entonces el ente regulador inició un ciclo más estricto de supervisión y fiscalización. La medida busca garantizar que los contribuyentes adopten sistemas capaces de integrarse con los mecanismos de control fiscal del Estado, un objetivo que se alinea con tendencias regionales de mayor trazabilidad tributaria.

Costos y brechas tecnológicas ralentizan la transición

Pese al avance, la adopción no ha sido uniforme. Luis Sandoval, vicepresidente de Cavedatos, reconoce que el proceso enfrenta barreras económicas y operativas. La adquisición de software homologado —en muchos casos desarrollado por proveedores especializados y con costos en divisas— representa un desafío para pequeñas y medianas empresas. A ello se suma la complejidad de migrar sistemas contables y administrativos que, en algunos casos, llevan años funcionando sin actualizaciones profundas.

La primera barrera ha sido económica, por lo costoso de algunos software, y luego la transición tecnológica hacia nuevas plataformas”, señaló Sandoval en Fedecámaras Radio. Su diagnóstico refleja una realidad conocida: la brecha entre empresas con capacidad de inversión y aquellas que operan con márgenes estrechos.

Aun así, la digitalización está generando beneficios tangibles. La facturación electrónica reduce gastos logísticos asociados al papel, almacenamiento físico y procesos manuales. También facilita la automatización de ventas, la trazabilidad de operaciones y el acceso remoto a datos, elementos que se vuelven críticos en un entorno económico volátil y con estructuras empresariales cada vez más livianas.

La adopción de sistemas digitales, además, se alinea con la búsqueda de mayor eficiencia operativa y con la necesidad de modernizar procesos internos para competir en mercados más exigentes.

Crecimiento impulsado por obligación

Desde enero de 2025, el sector ha registrado un crecimiento cercano al 600 %, impulsado tanto por empresas obligadas a adoptar facturación electrónica —como las dedicadas al comercio electrónico— como por aquellas que se suman voluntariamente para reducir costos y mejorar su capacidad de gestión.

Paso a paso estamos avanzando en un proceso de transformación digital que ahorra dinero, mejora la sostenibilidad y contribuye a una economía más eficiente”, afirmó Sandoval.

El desafío ahora es doble: garantizar que el 40 % restante logre adaptarse sin quedar rezagado y asegurar que la infraestructura tecnológica del país pueda sostener un ecosistema digital en expansión. La consolidación de la facturación electrónica como estándar operativo marca un punto de inflexión, pero también abre una nueva etapa en la que la capacidad de inversión y la calidad del soporte tecnológico serán determinantes.

Por: Agencia