miércoles, marzo 25

Monseñor Azuaje sobre la restauración de La Milagrosa: Es un acto de renovación espiritual

Las autoridades de la ciudad y del estado entregaron oficialmente este martes, 24 de marzo, las obras realizadas en la iglesia de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa con un acto cargado de espiritualidad y fe que contó con la presencia de monseñor José Luis Azuaje, arzobispo de Maracaibo, quien consagró las obras con una misa.

Al acto religioso por la restauración del mencionado templo, ubicado en la avenida 17 – Los Haticos -, asistió Luis Calera, gobernador del estado Zulia, y Gian Carlo Di Martino, alcalde de Maracaibo, ambos acompañados por Roselyn López y Ana Clara de Di Martino, primeras damas de la región y del municipio, respectivamente.

En el acto, monseñor agradeció, recordó que La Milagrosa es una iglesia con tradición en la ciudad y explicó que el significado de estos trabajos de restauración o renovación trasciende al aspecto material porque implica al aspecto espiritual de la comunidad porque “todos somos Iglesia”.

“La renovación o restauración de un templo material es mucho más que una obra de arquitectura o de mantenimiento, es un acto de amor que refleja la renovación espiritual de la comunidad que lo habita. Cuando las piedras se limpian y las grietas se sellan, se está honrando la historia de fe de un pueblo”, señaló el clérigo durante la homilía.

La máxima autoridad eclesiástica de Maracaibo expuso que el templo no es simplemente un edificio, pues es también lugar, un espacio del encuentro, y en la tradición cristiana, la edificación de piedra es un símbolo de la Iglesia viva. También indicó que, desde una perspectiva pastoral, la restauración de un templo actúa como un catalizador de la unidad y también de la misión.

“Es el espacio sagrado, donde la presencia divina se hace tangible a través del sagrado, donde está Jesús sacramentado. El templo suele ser el centro también geográfico y emocional de una comunidad. Sus paredes, sus muros, custodian los recuerdos de bautizos, de bodas, de despedidas, de generaciones enteras. Por lo tanto, restaurar un templo es buscar lo que se llama el camino de la belleza, recordando que la belleza estética es un reflejo de la perfección de Dios”, destacó.

Azuaje recalcó que la restauración permite que la liturgia se celebre con mayor decoro. “No es igual a una liturgia como la que estamos viendo, ordenadita, donde cada uno sabe cuál es su servicio, donde las cosas se hacen con el tiempo necesario, que unos actos atropellados, que nadie sabe qué es lo que le toca hacer. La liturgia tiene un orden porque esto lleva a una belleza”.

Subrayó que el templo también es un lugar de sanación, a través del sacramento de la reconciliación; en el confesionario, el alma encuentra el sosiego necesario para el arrepentimiento y la paz y la restauración nos recuerda que, al igual que las paredes se desgastan con el tiempo y el clima, nuestra alma sufre el desgaste del pecado.

“Ver el templo renovado, por lo tanto, nos invita a preguntarnos: ¿cómo está mi templo interior? ¿Necesita también una restauración? Al restaurar las piedras, recordemos que nosotros somos también piedras vivas de este edificio espiritual. Si el templo brilla por fuera, es para que la luz de Cristo brille más, y sobre todo en nuestro interior, dándonos así la alegría de la gracia y del amor en la comunión entre los feligreses”, acotó el arzobispo.

Al final de la eucaristía, Alonso Rodríguez, sacerdote de La Milagrosa, aprovechó la oportunidad para pedir a las autoridades que declararan el templo que como patrimonio histórico de la región.

Esfuerzo combinado

El gobernador Caldera explicó que los trabajos en la iglesia de La Milagrosa fueron articulados entre los gobiernos nacional, regional, municipal y la arquidiócesis de Maracaibo, con el monseñor José Luis Azuaje Ayala, con quien tratan el tema de la infraestructura de templos y las escuelas arquidiocesanas a través de la realidad que viven los sacerdotes.

“Para los ciudadanos de Maracaibo y de Zulia es la renovación de un espacio para la cultura, para la tradición, que inclusive hoy hemos recibido la solicitud tanto del alcalde como yo, la solicitud de estudiar la posibilidad de elevarlo a patrimonio cultural de la región. Es un templo icónico que abre lo que es la zona de Los Haticos, Cristo de Aranza, y que está mirando hacia el Lago que nos identifica como región. Así que hoy abre las puertas de esta iglesia renovada, pero sobre todo seguimos renovando la paz, la convivencia, el diálogo político, la esperanza en el país y en todo el estado Zulia”, comentó.

El mandatario regional recordó que el alcalde Di Martino inspeccionó personalmente las obras para garantizar que “todo estuviese hermoso como se está haciendo hoy”.

“Pero esta es parte de la ciudad de Maracaibo que se está levantando, que en pocos meses nosotros hemos visto el esfuerzo por el tema de la recolección de los desechos sólidos y la basura, que ya no es un problema para los marabinos”, añadió el jefe del ejecutivo regional.

Las mencionadas instancias de gobierno también llevan a cabo trabajos de recuperación de plazas, iluminación de avenidas, de calles y otros templos tales como: Nuestra Señora Rosario de Chiquinquirá, la Basílica; Santa Bárbara, el “Convento”, la Catedral, Santa Lucía.

“Es decir que no solamente es este templo que tiene carácter patrimonial (La Milagrosa), sino todo el esfuerzo en las calles que se viene haciendo por la recuperación de Maracaibo”, subrayó el gobernador.

El alcalde Di Martino comentó que a mediados de octubre la Presidencia de la República instruyó al gobernador y a él la obra la cual iniciaron con un entusiasmo que los llevó a consolidarla en la obra espiritual que es hoy.

“Como lo dijo Monseñor, pudimos maquillarlo, pudimos estructurarlo desde el punto de vista material, pero también desde el punto de vista espiritual. Así que aquí se encuentran el gobierno nacional, el regional, municipal y el Poder Popular de esta hermosa parroquia Cristo de Aranza, que tanto nos da y que ha formado parte de la fundación de Maracaibo”, puntualizó el jefe del gobierno municipal.

Por: José Manuel Sánchez y Lizaura Noriega / Fotos: Herminio Bejarano