
El bajo nivel de crédito en Venezuela ha llevado a parte del sector industrial a recurrir a mecanismos de financiamiento fuera del sistema bancario nacional, incluyendo operaciones con criptomonedas y apoyo de instituciones financieras internacionales. Aunque la cartera crediticia ha crecido en los últimos años, sigue siendo limitada y altamente restringida: equivale apenas a 2,7 % del Producto Interno Bruto, muy por debajo del 13 % o 14 % que registran otros países de la región. Esta insuficiencia obliga a las empresas a buscar alternativas para sostener sus operaciones.
Tito López, presidente de Conindustria, explicó que esta búsqueda de alternativas refleja la resiliencia de las empresas que continúan operando en el país pese a las restricciones financieras. En declaraciones a Fedecámaras Radio, señaló que estos mecanismos han permitido mantener la actividad productiva, aunque no son suficientes para impulsar una expansión sostenida, indica la nota de Fedecámaras Radio.
López advirtió que la falta de crédito limita la capacidad de inversión y frena la recuperación industrial. Recordó que el sector recibe actualmente alrededor de 3.400 millones de dólares en financiamiento, cuando lo ideal sería acercarse a los 16.000 millones para equipararse con los estándares regionales. Por ello, insistió en la necesidad de normalizar el sistema crediticio y ampliar el acceso a recursos para capital de trabajo y proyectos de crecimiento.
El dirigente gremial también destacó que la industria nacional debe tener un rol activo en la reactivación petrolera. Señaló que el sector petroquímico será uno de los primeros en sentir el impacto, pero que la demanda se extenderá a áreas como la metalmecánica y la construcción, lo que podría generar un aumento en la contratación de personal y en la actividad productiva.
Por: Agencia

