
Un análisis publicado en el portal web de JPMorgan sostiene que, tras los hechos ocurridos el 3 de enero, Venezuela ha recuperado un lugar clave en la estrategia energética de Estados Unidos. Según el banco de inversión, la administración de Donald Trump ha optado por priorizar la estabilidad del suministro petrolero y la contención de riesgos inmediatos, dejando en segundo plano cualquier expectativa de cambio político acelerado.
El informe señala que Washington evalúa canalizar hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano hacia su mercado y administrar directamente los ingresos asociados, con el objetivo de estabilizar flujos y reducir vulnerabilidades estratégicas. Para JPMorgan, este giro confirma que la energía vuelve a ser el principal punto de conexión entre ambos países.
Potencial productivo
El artículo recuerda que Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, estimadas en 303 mil millones de barriles, cerca del 16% del total global. En un escenario donde Estados Unidos logre influir en la orientación energética del país, podría asegurar acceso preferencial a una porción significativa del suministro mundial.
El análisis también destaca que los recientes descubrimientos en Guyana han reforzado el peso estratégico del Caribe y el noreste de Sudamérica, consolidando a Venezuela como un actor inevitable en cualquier discusión sobre seguridad energética hemisférica.
En cuanto a la producción, JPMorgan estima que el país se mantiene entre 900 y 950 mil barriles diarios, muy por debajo de los niveles previos a la crisis. Sin embargo, proyecta que, en un entorno más estable y con operaciones sin restricciones, Venezuela podría sumar alrededor de 250 mil barriles diarios adicionales en el corto plazo, lo que permitiría que la producción se ubique entre 1,3 y 1,4 millones de barriles por día en un plazo de dos años.
A partir de allí, el crecimiento dependería de la capacidad de atraer inversión y de avanzar en la modernización de la infraestructura petrolera, un punto que el banco considera determinante para cualquier expansión sostenida.
Por. Agencia

