
El sacerdote Néstor Briceño, doctor en teología y director de postgrado de la Facultad de Teología de la UCAB, realizó un análisis sobre el exorcismo y el mal en la tradición católica.
Briceño explicó en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos que el mal no es solo la ausencia del bien, sino una oposición activa al bien. «Si hay una intención, hay un deseo de ese mal. Cuando queremos ser como dioses, empezamos a sabotear a Dios y ese es el mal, nos oponemos al bien«, afirmó. Señaló que la creación es perfecta, y que el ángel que quiso igualarse a Dios representó el origen del mal al no reconocer su lugar, indica la nota de Mundo UR.
Sobre la existencia de posesiones, el sacerdote aseguró que «ciertamente existen«, aunque en sus 27 años de ministerio nunca ha encontrado un caso para un exorcismo real.
Explicó que hay que distinguir entre problemas psicológicos o psiquiátricos y manifestaciones malignas.
Además, indicó que toda diócesis debe contar con un exorcista, pero la identidad de estos se mantiene reservada para evitar abusos. “La gente abre su corazón al mal negando continuamente el bien”, destacó.
Respecto a la práctica del exorcismo, aclaró que no cualquier rutina o sacerdote puede realizarlo, pues es un rito específico, reservado a personas de oración y ayuno con mucha fuerza espiritual. Mencionó además distintos tipos de exorcismos, como la oración bautismal y el sacramento de la reconciliación, que abren la puerta a la gracia y protegen contra el mal.
Finalmente, afirmó que las oraciones colectivas de los sacerdotes por Venezuela son una especie de exorcismo para pedir protección. Manifestó su deseo de que haya sacerdotes, matrimonios, religiosos y políticos santos que transformen la realidad nacional y mundial. «Si tuviéramos unos cuantos santicos en la política, el mundo estaría distinto«, concluyó.
Por: Agencia

