martes, marzo 17

León XIV es el nuevo papa de la Iglesia católica

Bajo un radiante sol y ante la mirada miles de personas el papa León XIV, 267º Sucesor de Pedro, salió del balcón de San Pedro para saludar y bendecir a los católicos de todo el mundo.

Es el primer papa estadounidense y el segundo nacido en América. Nacido bajo el nombre de Robert Francis Prevost en Chicago en 1955, tiene 70 años.

«La paz esté con todos ustedes. Queridos hermanos y hermanas. Este es el primer saludo de Cristo resucitado y buen pastor que ha dado la vida por el rebaño de Dios», indicó al inicio de su discurso pronunciado en perfecto italiano.

«También quisiera que este saludo de paz, llegue hasta sus corazones, les alcance a sus familias, a todas las personas, donde quieran que se encuentren, a todos los pueblos, a toda la tierra. La paz esté con ustedes», continuó emocionado el nuevo sucesor de San Pedro.

Pidió ayuda a la gente para “construir puentes de paz” con el objetivo también de buscar la Justicia e invitó a hacerlo sin miedo desde el balcón.

«Cristo va delante de nosotros. El mundo necesita su luz. La humanidad necesita una vía hacia Él, un puente para ser alcanzados por Dios y su amor. Ayudémonos los unos a los otros a construir puentes, a través del diálogo y el encuentro», enfatizó.

Agradeció al fallecido papa Francisco y destacó sus enseñanzas.

«Todavía conservamos en nuestros oídos a esa voz débil, pero siempre valiente, del Papa Francisco, que bendecía a Roma y al mundo entero aquella mañana de Pascua», añadió.

En una parte de su alocución demostró su dominio del idioma castellano para agradecer a su antigua diócesis en Perú.

“Y si me permiten también una palabra, un saludo… a todos aquellos, en modo particular, a mi querida diócesis de Chiclayo en el Perú”, comentó en medio de aplausos de los fieles de habla hispana.

Agradeció a sus hermanos cardenales que lo eligieron como sucesor de Pedro al igual que caminar con ellos como “una Iglesia unida”, en la búsqueda de la unidad, la paz y la justicia.

“Trabajemos como hombres y mujeres fieles a Jesús, sin miedo para proclamar el Evangelio, para ser misioneros. Soy hijo de San Agustín, agustino. Él dijo: ‘Con ustedes soy cristiano, para ustedes soy obispo Creo que todos podemos caminar juntos hacia la patria que Dios nos ha preparado’”, destacó.

Igualmente saludó de manera especial a Roma, ciudad de la cual es obispo, y pidió buscar juntos cómo ser una Iglesia misionera, que construye puentes, con los brazos abiertos para todos, especialmente hacia quienes necesitan la caridad, así como presencia, el diálogo y el amor.

«Hoy me piden dar seguimiento a esa bendición. Dios nos ama. El mal no prevalecerá. Todos estamos en manos de Dios. Por tanto, sin miedo, unidos, de la mano con Dios y entre nosotros, sigamos adelante», pidió.

El Santo Padre concedió su bendición a todos los fieles presentes y los que vivía el momento a través de la televisión y otros medios de comunicación.

«Concede la indulgencia plenaria en la forma establecida por la Iglesia. Que el Dios omnipotente le conserve la vida, que el Papa guíe a la Iglesia y que se conceda paz y unidad a la Iglesia en todo el mundo. Santos Apóstoles Pedro y Pablo, por su autoridad intercedan por nosotros ante el Señor. Amén. Oramos por los méritos de la Beata María, siempre Virgen, de San Miguel Arcángel y San Juan”, concluyó

Por: José Manuel Sánchez / Foto: Cortesía