martes, marzo 17

Videojuegos y juegos de azar: La delgada línea que genera adicción en los niños

Desde hace años, la industria del videojuego ha evolucionado hacia modelos de negocio cada vez más complejos. Lo que comenzó como un entretenimiento basado en el pago único por un título ha dado paso a esquemas de monetización en los que los jugadores deben realizar compras adicionales para mejorar su experiencia. Entre estos mecanismos, las loot boxes, o cajas de botín, han sido el centro de un intenso debate debido a su similitud con los juegos de azar y su impacto en niños y adolescentes.

Un tema que tiene un impacto económico entre este tipo de jugadores, pero también un golpe psicológico que puede generar adicción por esta mecánica de juego que consiste en pagar por un cofre que entrega contenido aleatorio, reseña Infobae.

Qué son las loot boxes y por qué son un problema

Las loot boxes son mecanismos dentro de los videojuegos que permiten a los jugadores obtener objetos virtuales mediante una recompensa aleatoria. Estos objetos pueden ser meramente estéticos o proporcionar ventajas en el juego, y para obtenerlos es necesario gastar dinero real en monedas virtuales, con las que luego se abren paquetes de contenido sorpresa.

El principal problema es que estos sistemas han sido diseñados con principios psicológicos similares a los de los juegos de azar. Según ESET, empresa especializada en ciberseguridad, las loot boxes “no son muy distintas de las tarjetas raspa y gana de la lotería o de los huevos de chocolate con juguetes sorpresa”.

Al no conocer el contenido antes de comprar, los jugadores son incentivados a gastar más dinero con la esperanza de obtener recompensas valiosas, lo que puede generar comportamientos adictivos, especialmente en menores de edad.

En muchos casos, estos sistemas de monetización han sido objeto de críticas por fomentar gastos excesivos. Un informe de Juniper Research estimó que, en 2023, las loot boxes generaron 15.000 millones de euros y que para 2025 la cifra alcanzará los 20.000 millones. Títulos como Counter-Strike han llegado a obtener 1.000 millones de dólares en un año gracias a estas prácticas.

Los riesgos de las loot boxes en menores de edad

El impacto de las loot boxes en menores de edad ha sido objeto de múltiples estudios. Investigaciones de universidades como Loughborough, Ontario, Newcastle, Plymouth y la Pompeu Fabra coinciden en señalar tres problemas principales:

Consecuencias emocionales y financieras: los jugadores pueden gastar grandes sumas sin ser conscientes de los riesgos económicos.

Síntomas de adicción: la mecánica de incertidumbre y recompensa refuerza el comportamiento compulsivo, similar al de las máquinas tragamonedas.

Falta de regulación: al no considerarse formalmente como apuestas en muchos países, los menores pueden acceder libremente a estos sistemas.

Además, un estudio del Instituto de Familias de Australia advirtió sobre el perjuicio a largo plazo que pueden generar las loot boxes, aumentando la posibilidad de desarrollar adicción al juego en la adultez.

A pesar de estos hallazgos, las empresas de videojuegos han continuado implementando estos mecanismos, en parte porque la legislación aún no ha avanzado lo suficiente para regularlos de manera efectiva.

Por: Agencias / Foto: Cortesía