
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su partido, el Likud, denunciaron una supuesta operación de injerencia extranjera en las elecciones parlamentarias en su país y exigieron una investigación urgente por presuntos sobornos a votantes de partidos árabes.
El movimiento político denominó el caso como Ra’amgate y aseguró que el supuesto entramado constituye un ataque contra la democracia israelí, reseñó Semana.
“El escándalo Ra’amgate es un terremoto. ¡Robaron las elecciones en Israel!”, afirmó el Likud en un comunicado difundido este jueves 29 de octubre. El partido sostuvo que actores extranjeros habrían intervenido para favorecer a las formaciones árabes y advirtió sobre lo que describió como un intento de “islamización de Israel” y de derrocamiento del gobierno de Netanyahu.
La declaración también vinculó las presuntas irregularidades con la política de seguridad israelí. Según el Likud, una eventual llegada de partidos árabes a una coalición opositora podría conducir a una retirada y a una derrota de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en distintos frentes, especialmente en Irán. La formación pidió que el Shin Bet, el servicio de inteligencia interior y la Policía utilicen todos los medios disponibles para investigar los hechos.
El pronunciamiento se produjo después de que el juez Noam Solberg, presidente de la Comisión Electoral Central, ordenara al director del Shin Bet, David Zini, investigar sospechas de financiación extranjera indebida y posible soborno electoral. En una carta, Solberg señaló que había recibido información sobre una posible influencia de actores externos contrarios a los intereses de Israel y pidió que los resultados de las pesquisas se presenten en el plazo de una semana.
Sin embargo, el magistrado no identificó a los supuestos responsables ni confirmó que las sospechas estuvieran relacionadas con las acusaciones del Likud contra los partidos árabes. También reconoció que no podía dar fe de la naturaleza de las denuncias, por lo que la investigación deberá determinar si existen pruebas que las respalden o las descarten.
Por Agencia

